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No hijo, no somos violadores en potencia

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En este texto voy a defender que la proposición "Todos los hombres son violadores en potencia" es la conclusión de un razonamiento falaz. En este caso concreto se trata de una falacia de generalización apresurada y de una incomprensión de la proposición categórica Todo S es P. Lo cual hace de la proposición en cuestión un prejuicio. No conozco a todos los violadores. Así, que no me atrevería a sostener que "Todos los violadores son hombres".  Pero sí sostendría que "la gran mayoría de violadores son hombres". Sin embargo, a partir de este último hecho, algunas feministas concluyen apresuradamente que "Todos los hombres son violadores".  Esto es tan falaz como razonar que dado que la gran mayoría de las personas que trabajan la construcción son hombres, entonces todos los hombres trabajan en la construcción.   Pero bueno, se habla de "violadores en potencia". No obstante, afirmar que todos los hombres son violadores, así se matice con el...

Escribir sobre un abismo

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A un hombre le cortaron hoy su mano derecha, la mano con la que apuntaba su arma a otros para robarles y con la que pudo haber escrito poemas.  Muchos han tecleado sobre el hecho. En redes se pueden leer cosas como: me gustan los finales felices, Colombia necesita el Estado Islámico, esta es la justicia del pueblo. Vientos de cambio. Además de opiniones, comparten fotos de la mano del hombre, piden que los vídeos presentados por los pasquines virtuales sean en HD, tal vez para ver con claridad como gotea la roja justicia del huérfano brazo. Nietzsche escribió que si pasas largo tiempo mirando un abismo, el abismo comienza a mirar dentro de ti. Alguien tiene que escribir los poemas.

El revólver (Cuento de mí autoría)

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  Vendrá la muerte y tendrá tus ojos. Será como dejar un vicio, como ver en el espejo asomar un rostro muerto, como escuchar un labio ya cerrado. Mudos, descenderemos al abismo. (Cesare Pavese) A mi papá lo mataron en la entrada de la casa. Cuando eso pasó yo tenía 10 años. Mi papá golpeaba como loco a la puerta y el miedo, como un veneno, nos paralizó a mi mamá y a mí, y no le abrimos mientras lo cocían a puñaladas. Minutos después, la sangre entraba por debajo de la puerta y el griterío y los murmullos no cesaban. No fue sino hasta que la policía tocó con insistencia que abrimos. Su cadáver tenía todas sus pertenencias, nunca supe por qué le hicieron eso. Mi papá quería que yo estudiara en la universidad, que fuera algo más de lo que él pudo ser, no quería que me pasara la vida pegando ladrillos, por eso cada vez que podía compraba libros que según él me iban a servir. O eso es lo que me cuenta mi mamá. Aparte de una caja con libros que nunca leyó, mi papá me heredó un...

El mandado (Cuento de mí autoría)

Robbin' people with a six-gun I fought the law and the law won. (The Clash) Me acuerdo que con mi hermano John Mario nos aplastabamos en el piso a ver Supercampeones todas las tardes después de que llegábamos de la escuela y preciso a mi mamá le daba por joder con los mandados. Después de que siempre perdía en piedra, papel o tijera, nos turnamos  para ir. Nos importaba una mierda que los jugadores se demoraran días en llegar a la portería rival, ni que en una chilena Oliver Atom se quedara suspendido en el aire recordando toda su puta vida por tres capítulos. Frente a ese televisor de pantalla abombada y que a veces se apagaba solo, empezamos a soñar con ser glorias del fútbol. John Mario era mayor que yo un año, y cuando cumplí 18, mientras él entrenaba todas las tardes para convertirse en un portero como Benji Price o Gianluigi Buffon, yo ya me trasnochaba en los bares bebiendo, fumando e ihnalando.  Roberto Sedinho, un ex jugador de fútbol que ha caído...